¿CÓMO SE COMPORTA EL COVID-19 EN RELACIÓN CON OTROS VIRUS?

A partir de fines de diciembre del 2019, se ha comenzado a notificar un número creciente de infecciones respiratorias por un nuevo virus perteneciente a la familia del coronavirus (CoV).

Los coronavirus son grupo de virus que infectan a mamíferos y aves.  Los CoV  suelen causar infecciones agudas leves en la comunidad, siendo responsables del 15% de los resfriados comunes, pero en ocasiones provocan cuadros más graves. Estas infecciones suelen ser epidémicas en los meses invernales.

El comportamiento de su diseminación y el impacto en la salud pública obligaron a la OMS a declarar la emergencia sanitaria internacional.

Este nuevo virus, denominado COVID-19, tiene una gran transmisibilidad, lo que origina una rápida diseminación entre las persona. Sin embargo, aunque es de muy alta transmisibilidad, es muy baja la letalidad si se las compara con otros virus. 

En estas epidemias tampoco se contaba con tratamiento ni vacunas. En la epidemia del COVID-19, el problema está en la transmisibilidad y no en la letalidad del virus. Esta característica desencadena una saturación de los sistemas de salud.

Actualmente los países se dividen entre aquellos con casos importados y los que registran transmisión interna. La transmisión interna se define como la transmisión del COVID-19 a personas que no han viajado, lo cual incrementa la capacidad del virus de trasmitirse en esa área.

La Argentina, a la fecha, se encuentra entre los países con solo pacientes importados, pero observando el comportamiento del virus en otros centros, esta situación podría cambiar en cualquier momento y hay que estar preparados.