EL OLFATO EN TIEMPOS DE GRIPE Y CORONAVIRUS

La pérdida del olfato se sumó como síntoma en la descripción de caso sospechoso de coronavirus, pero ¿es exclusiva del covid19? Las doctoras María Eugenia Genaro Noferi y Carmen Centeno, cuentan a qué se debe la pérdida del olfato y a quienes afecta principalmente.

Llegan los primeros fríos y todos comienzan a cuidarse para no engriparse, pero no siempre se logra esta meta y muchas veces se terminan enfermando. Lo que no todos saben es que en estos cuadros gripales, el olfato puede resultar dañado. Uno de los virus que más afecta a la célula olfativa es el de la gripe (influenza) y, recientemente, se ha demostrado que el COVID19 también produce daños.

La anosmia o pérdida del olfato puede ser secundaria de un cuadro que va desde un simple resfrío o de cuadros más severos con compromiso broncopulmonar, como una neumonía.

Luego de un resfrío o una gripe, muchas personas llegan a la consulta por “falta de olfato y gusto”. Aunque se curaron del cuadro, ya no están congestionadas y respiran bien, siguen sin olfato.

Esto se debe a que el virus de la gripe afecta los receptores olfatorios, los cuales están ubicados en el área sensorial, es decir, en el techo de las fosas nasales. ¿Cómo lo hace? impidiendo que las partículas odoríferas se unan a estos receptores, lo que provoca que el estímulo o la señal no puedan ser transmitidos al cerebro y esto es lo que ocasiona, finalmente, una pérdida del sentido del olfato.

Es más frecuente que esta afección se produzca en mujeres (70-80%) entre la 4º y 8º década de la vida, aunque la edad promedio es de 55 años.

¿Se puede perder la calidad del olfato?

Sí, en ocasiones estos virus generan que se comience a percibir de modo diferente olores que antes se conocían, por ejemplo, el olor del café puede comenzar a resultar rancio.

¿Se puede recuperar el olfato?

Lo característico es que la anosmia, que suele ir acompaña de un cuadro gripal, comience de manera brusca y mejore con el correr de las semanas. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de pacientes que no se recuperan. Por esto, las profesionales creen que es de suma importancia que todas las personas mayores a 50 años se coloquen la vacuna antigripal. Esta dosis anual disminuye el posible impacto sobre el sentido del olfato y favorecer las posibilidades de recuperación ante un cuadro de influenza.

¿Qué relación tiene con el COVID19?

En cuanto a la pérdida del olfato por coronavirus, es un hecho comprobado que en muchos pacientes suele ser la única o primera manifestación de la enfermedad. Se cree que el ? de los pacientes con COVID19 podrían padecer anosmia. Generalmente se tratan de casos leves y es más probable en pacientes entre 23 y 40 años. En estos casos, las posibilidades de recuperación del olfato son altas y demandará unas semanas luego de la resolución de la infección por COVID-19.

Lo importante es saber que en estos casos, la pérdida también es brusca, pero no es posible hallar ningún desencadenante (más que antecedentes de contacto con algún paciente infectado) y generalmente no se acompaña de secreciones nasales ni afección gripal.