SEMANA MUNDIAL DE LA PREECLAMPSIA: HIPERTENSIÓN Y EMBARAZO

La hipertensión arterial tiene implicancias durante el desarrollo de los embarazos. Por ello, dialogamos con el Dr. Ariel Bertoldi, médico del Servicio de Ginecología y Obstetricia de nuestra institución. 

En primera instancia, el obstetra rescató que la presión arterial puede ser una enfermedad en sí misma o un síntoma de una enfermedad más amplia como la preeclampsia, patología que pueden sufrir las embarazadas luego de las 20 semanas de gestación. Hoy, según reconoció Bertoldi: “Los esfuerzos de la obstetricia están en detectar personas con riesgo de preeclamsia”, ya que es la primera causa de nacimientos de prematuros y ?iatrogénicos ?y de ingreso a terapia intensiva tanto de neonatología como de puérperas.

Si la preeclampsia no se trata, puede llevar a sufrimiento fetal irreversible y daño materno en órganos nobles, como el riñón, el cerebro, el hígado y el sistema cardiovascular.

Según analizó el médico de la CURF, el 10% de las pacientes primigestas tienen posibilidad de desarrollar preeclampsia. En el caso de las madres multigestas, tiene más importancia su historia clínica. “El embarazo más difícil en relación a la preeclampsia es el primero, porque no sabemos cómo se va a comportar el cuerpo de la mamá”, aseguró Bertoldi. 

Para evitar esto, desde febrero del 2018, la CURF puso en marcha un programa para descubrir las pacientes con riesgo de sufrirla. En el primer trimestre de embarazo, se realiza un screening de riesgo para evaluar la posibilidad de sufrir preeclampsia. Para ello se combinan, historia clínica, examen físico, laboratorio y ecografías. Además, quienes tienen posibilidad de desarrollar esta patología, son atendidas de manera interdisciplinaria con cardiólogos y nefrólogos.

Según la experiencia del médico: “Si tomamos solo los antecedentes, podremos determinar la posibilidad de preeclamsia en un 60%, pero si realizamos un screening completo podemos identificar al 90%”de personas con riesgo. Una vez que se identifica, se comienza con el tratamiento el cual consiste en la toma de aspirina a dosis baja y algunas medidas higiénico dietéticas, con lo cual se disminuye el riesgo un 75%. Para Bertoldi: “Es muy difícil llegar a una preclampsia grave si el tratamiento está en proceso”.

Durante el primer año del programa, en la CURF hubo 33 pacientes que sufrieron preeclampsia; ninguna se había realizado el screening. Ahora bien, de las 1100 pacientes que sí se realizaron los estudios, 112 embarazadas dieron positivo y estuvieron bajo tratamiento, pero ninguna desarrolló la patología. 

Por último, si una paciente sufrió preeclampsia, no solo hay riesgos durante el embarazo, sino que también tiene más posibilidades  de padecer enfermedades  vasculares luego de los 50 años, por eso se recomienda consultar con cardiólogos y nefrólogos si desarrolló esta patología.