CÁNCER DE PIEL: PREVENCIÓN, DETECCIÓN TEMPRANA Y CONTROL DE LUNARES

La dermatóloga Noelia Andrade habló sobre la importancia de controlarse los lunares, que si bien están presentes en muchas pieles y en general no representan ningún riesgo para la salud, es importante conocerlos y examinarlos.

Los lunares son crecimientos cutáneos frecuentes que se desarrollan a partir de células llamadas melanocitos, las cuales producen la melanina y el pigmento de la piel y ojos. Pueden localizarse en cualquier parte de la piel y de la mucosa y generalmente aparecen antes de los 50 años.

En general, son uniformes y homogéneos en tamaño, color, forma y textura y pueden ser chatos o con volumen. Además, que un lunar tenga pelos, por lo general, no es un indicativo de peligro.

¿Qué relación tienen los lunares y el cáncer de piel?

Los lunares pueden ser el origen de un cáncer de piel llamado melanoma, por ello es importante que un especialista en piel te controle con cierta frecuencia, y aprender a autoexaminarte la piel para detectar cambios que puedan alertar un problema. 

Para examinar tus lunares debés recordar una regla muy fácil: el ABCDE, cuando cumplas dos o más características, debés acudir al dermatólogo. 

  • Asimetría (una parte del lunar es diferente a la otra)
  • Bordes irregulares
  • Coloración variada (más de un color), cambio de color incluyendo la desaparición del pigmento
  • Diámetro mayor a 5 mm
  • Evolución con crecimiento rápido o que se lastime con frecuencia o pique. 

 

 

¿Puedo tener cáncer de piel?

El cáncer de piel es el tipo más común de cáncer en el ser humano. La principal causa modificable es la exposición a la radiación ultravioleta (UV), la cual proviene del sol y de fuentes artificiales como las camas solares. Esto, asociado a la predisposición genética y a otros factores de riesgo como tener la piel clara, haber sufrido quemaduras solares, tener muchos lunares, antecedentes familiares de cáncer de piel, puede predisponerte a generar una transformación maligna en los lunares.

 

Prevención y cuidados

Existen pequeñas acciones diarias que podés realizar para cuidar tu piel y prevenir el desarrollo del cáncer.

  • Realizá un control dermatológico de rutina de toda la piel. Tu dermatólogo adecuará la frecuencia según tu riesgo.  
  • Conocé tu piel y hacé un autoexamen cutáneo en forma periódica. Si algo te llama la atención o tenés lunares nuevos o que se hayan modificado, debés consultar prontamente al especialista. 
  • Usá protector solar en las zonas sin ropa, todos los días, incluso si está nublado.
  • Elegí un protector solar de calidad reconocida que bloquee radiaciones tanto UVA como UVB y cuyo factor de protección solar (FPS) sea mayor a 30. Existen distintas cosméticas para la necesidad y comodidad de cada persona. 
  • Aplicate protector solar 30 minutos antes de exponerte y replícalo cada 3 horas, al salir del agua o luego de sudoración intensa.
  • Distribuilo uniformemente sobre toda la superficie de la piel, sin olvidar zonas como orejas, empeines, labios, cuello y cuero cabelludo (en calvos).
  • Usá elementos de protección física como sombrero de ala ancha, anteojos con filtro UV certificado y ropa clara.
  • Evitá la exposición solar entre las 10 y las 16 horas. 
  • ¡Cuidá a los más pequeños! Los niños menores de un año siempre deben estar en la sombra con ropa liviana y sombrero. A partir de los 6 meses pueden usarse protectores solares.