DÍA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE ÁSPERGER: ¿CÓMO ES EL LENGUAJE EN UN NIÑO CON ESTE SÍNDROME?

El síndrome de Ásperger es un trastorno del espectro autista que se caracteriza por las dificultades en las relaciones sociales, asociadas a intereses limitados y comportamientos repetidos. El lenguaje y el desarrollo cognitivo están generalmente preservados.

¿Cómo es el lenguaje en un niño con Ásperger?

• Nos encontramos con niños/as en quienes los aspectos semánticos y sintácticos del lenguaje están preservados, pero por otro lado tienden a utilizar vocabulario avanzado para su edad.

• Les resulta más difícil de comprender los conceptos abstractos.

• Se encuentran dificultades en los conceptos relacionados con el tiempo.

Pero realmente ¿qué pasa con el aspecto pragmático del lenguaje en el síndrome de Ásperger?

Nuestras licenciadas en Fonoaudiología explican que cuando se habla de "pragmático" se hace referencia a cómo se usa el lenguaje teniendo en cuenta las circunstancias. La forma de expresarse de estos niños/as está caracterizada por lo que se conoce como "trastorno semántico pragmático de la comunicación", siendo estas algunas de sus características más frecuentes:

  • El pequeño sabio o profesor: en algunos casos suena como si fueran un sabelotodo, es por su rico vocabulario y su peculiar prosodia.  Vocabulario muy extenso y preciso, que utiliza por igual en todos los contextos sociales familiares e informales. Su forma de hablar resulta ser muy formal, según lo esperado para su edad y en ocasiones prefieren hablar con adultos que con sus iguales.
  • Discurso monótono: en su habla no incluyen el aspecto emocional que usamos para enfatizar nuestras ideas.
  • Dificultades en respetar los turnos de palabra y a la hora de seguir la conversación: Influyen aspectos tan importantes como el lenguaje corporal, ya que les resulta complicado interpretar estas señales, resultándoles complicado descodificar las expresiones faciales. A veces tienden más al monólogo que al diálogo, sobre todo cuando la conversación gira sobre algunos de sus temas de interés. Pero también nos encontramos de forma inversa que si el tema no le interesa pueden permanecer callados, siendo sus respuestas cortas.
  • Lenguaje literal tanto en la comprensión como en la expresión: les cuesta mucho entender e incluso malinterpretan las metáforas, los sarcasmos, los dobles sentidos, la ironía, las bromas, los significados implícitos u otras formas de cortesía, es decir, no saben leer entre líneas. Les cuesta distinguir cuando se les habla en serio o se está bromeando, creyendo todo lo que se les dice, aunque no sea verdad.