SALUD RENAL EN LAS MUJERES

Hoy se conmemora el Día Mundial del Riñón y en el mes de la mujer nuestra nefróloga Flavia Navarro Araya reflexiona sobre la importancia del cuidado de la salud en la mujer, principalmente sobre aspectos vinculados a la enfermedad renal.

El riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica (ERC) es casi tan alto en las mujeres como en los hombres (14% frente al 12%). Aunque es la octava causa de muerte en la mujer, la cantidad que recibe diálisis es menor, en comparación al hombre, debido a que la progresión de la ERC es más lenta en las mujeres. Otro motivo por el cual las mujeres reciben menos diálisis son las barreras psicosocioeconómicas y una menor consciencia de la enfermedad.

Otra diferencia es que las mujeres son las donantes vivas más frecuentes. En Latinoamérica, solo el 33% de receptores de riñón son mujeres y las donantes más frecuentes son madres y esposas del paciente con ERC.

Hay  otras enfermedades renales que afectan generalmente a las mujeres, como la nefropatía lúpica o las infecciones de la vía urinaria. La mayor incidencia y gravedad de estas enfermedades en el sexo femenino es resultado de complejas interacciones entre factores hormonales, genéticos y epidemiológicos.

ERC y embarazo

Las mujeres embarazadas que tienen ERC corren mayor riesgo de tener resultados negativos para la madre y el bebé ya que tienen altas tasas de trastornos hipertensivos y nacimientos prematuros.  Las complicaciones relacionadas con el embarazo aumentan el riesgo de enfermedad renal. Por ejemplo, la preeclampsia que es una de las principales causas de mortalidad materna, afecta a riñones de la embarazada.

Apostar por un mejor acceso a los cuidados de salud en las mujeres es fundamental para mantener la salud de las familias, las comunidades y las poblaciones. Existe una necesidad clara de concientizar a la población sobre la importancia de un diagnóstico oportuno y el seguimiento médico adecuado de las pacientes con ERC, principalmente, durante el embarazo. Para garantizar buenos resultados, como la mayoría de las enfermedades renales, el diagnóstico y el tratamiento deben ser oportunos.

 

Prevención en tiempo y forma 

Es necesario ser conscientes de la importancia que tienen los riñones para nuestra salud y saber que estas problemáticas se pueden prevenir y modificar su realidad a través de diversas prácticas saludables. Las medidas preventivas que han demostrado ser eficaces para retardar la progresión de la enfermedad renal crónica son: 

  • Control de la hipertensión arterial
  • Hábitos de alimentación saludables
  • Tener un peso adecuado
  • Controlar las glucemias y alteraciones lipídicas
  • Evitar el tabaco y exceso de alcohol 
  • Realizar actividad física aeróbica periódica